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Friday, May 11, 2007

Muerte en Arauco


El conflicto de celulosa Arauco termina en la muerte de un obrero. Muerte absurda, trágica, espantosa para los tiempos supuestamente modernos que estamos viviendo. En pleno apogeo del derecho internacional humanitario, de los tribunales penales internacionales, del derecho constitucional a todo trapo, pero también de un feroz sistema económico; a pocos años de la cruzada internacional de Juan Pablo II, muere un obrero en Arauco, en vista de reivindaciones propias del siglo XIX...

Luego de la muerte del obrero, y gracias a la eficaz mediación del obispo Ezzatti, al final se logró un acuerdo entre la empresa y los obreros, que entre otras cosas contempla un reajuste de 43% del sueldo.

La pregunta es ¿se hubiese llegado a lo mismo si los obreros no se toman la ruta 160? ¿se habría logrado lo mismo, sobre todo, si no muere el obrero en cuestión? Es triste pensar que, probablemente, sin estos terribles sucesos no se hubiese logrado nada . Hubiese ocurrido lo que con tantos grupos de huelguistas y protestantes de todo tipo...algún escandalo, la reacción mediática de las autoridades -sobre todo si el asunto ocurre muy muy lejos del centro del país-, la poderosa defensa de los grupos económicos afectados y luego, nada...

Un sistema legal que no tiene demasiada predilección por los que carecen de poder económico, termina fomentando la solución violenta de los conflictos de todo tipo. Esto es de perogrullo...

Monday, February 12, 2007

El hombre unidimensional


El hombre unidimensional es solo un artefacto de producción, un eslabón de una larga cadena que comienza antes de él y termina después de él. Su trabajo tiene sentido sólo en tanto producto.

El hombre unidimensional no se interesa por las humanidades. No sabe ni entiende de literatura, de filosofía, de historia. El hombre unidimensional no sabe de espiritualidad (salvo que sea algo oriental y relativo al cuerpo). El hombre unidimensional consume y es consumido.

El hombre unidimensional es fácil de contentar. Basta con ponerle algo entretenido en la tele.

El hombre unidimensional es fácil de informar (si es que podemos usar este termino). Es fiel lector de los diarios de farándula.

El hombre unidimensional no nace, se hace. Un sistema económico y político entregado a la globalización, al que solo importa crear y producir riqueza material, necesita hombres unidimensionales, que no establezcan relaciones, que no puedan llegar a conclusiones, que sean productores pasivos. Por eso el sistema los crea: con la televisión, con la prensa farandulera, con la inestabilidad económica y existencial, con el miedo a diversas pestes y plagas reales o inventadas, con la exclusiva orientación de todo el sistema educativo a la producción, la competitividad y la eficiencia. Con la destrucción de toda forma de gratuidad.

El hombre unidimensional es numerable. Prescindible. Es un recurso que tanto puede ser enviado a la guerra como despedido "por razones de la empresa".

El hombre unidimensional, totalmente materializado, es fácil de dominar. Por eso ha sido creado.

Bienvenidos a Matrix.

Saturday, February 10, 2007

El desarrollo unidimensional


El precio del desarrollismo económico al que está sometido el país no es tangible, pero se paga de maneras bien concretas: estrés, proliferación de licencias, extensión excesiva de la jornada de trabajo , etc... A nivel social, todo se subordina al productivismo: el medio ambiente, los espacios públicos, el patrimonio histórico de las ciudades,el tiempo libre de las personas...¡¡hasta los días feriados son acomodados para "no interferir" en la producción!!

Como resultado, la gente vive agobiada, en permanente tensión. Ahora todo tiene precio: las autopistas, el agua, la luz, la educación, la salud. Todo debe ser pagado porque el sistema económico no admite la noción de gratuidad, al menos en la esfera pública, sólo subsidios. La noción del Estado, como protector de las condiciones mínimas de desarrollo de las personas, también desaparece. La gente debe enfrentarse sola, sin ningún apoyo social, a las más diversas contingencias, teniendo como débil defensa un sistema privado de previsión social que, en vez de enfrentar temas tan delicados como la salud,la vida y la muerte de las personas desde la gratuidad y el servicio , enfoca dichos problemas desde la perspectiva de la ganancia y el lucro.

Como agregado, el actual sistema económico unidimensionaliza a las personas, las convierte en factores de producción. Las personas cuentan, valen y pesan sólo en tanto piezas de una inmensa maquinaria de eficiencia y competitividad. Somos reducidos a entes de consumo, que ganan tanto dinero cuanto sean capaces de producir. La eficiencia, el productivismo se apoderan de nuestros trabajos y nuestras vidas y ahora nociones como la satisfacción personal y la realización no son tomadas en cuenta. Ni siquiera se considera la dimensión espiritual del trabajo, que es la forma que tiene el hombre de sentirse realizado y contribuir a la realización del mundo.

El actual sistema económico se basa en premisas que son presentadas como conclusiones de carácter científico, por lo tanto inmodificables. Sin embargo, en mi opinión, el desarrollismo económico se fundamenta en opciones políticas muy concretas, que por lo mismo, en cuanto opciones, pueden ser cambiadas o modificadas.

No es cierto, por tanto, que el productivismo económico sea la única alternativa. Ha de haber otras opciones posibles, más solidarias, que respeten el alma y los sueños de las personas, y el derecho a la felicidad y a la tranquilidad de la gente. El sistema económico ha de ser mejorado, porque la economía se ha hecho para la felicidad de las personas y no al revés.

Thursday, September 14, 2006

El 11 de septiembre o la imposibilidad de entender




Mientras la elite socioeconómica de nuestro país insiste en que "aquí no pasa nada", que "grupos marginales" o "delincuentes" son los que están manifestando violentamente en las calles de nuestras ciudades, el hecho es que tenemos importantes grupos de personas que se sienten fuera del sistema -¿o que está fuera del sistema?-, que están creciendo tal vez no en número, pero sí en organización y en violencia y que no basan su acción en alguna postura social o política reconocida, sino en la simple rabia desatada en contra de un modelo, en un país donde vivir en determinado barrio o haber recibido determinada educación, parecen ser circunstancias determinantes en el futuro desarrollo social y económico de sus habitantes...

Hoy, la política oficial, la política partidista de corte ideológico y dos bloques que pretenden representar toda la realidad ideológica de nuestro país está cada vez más desprestigiada. Un sistema que ha mostrado sus bondades para un grupo de elite, el cual, sea de izquierda o de derecha se siente extremadamente cómodo con su parte en el mango del sartén, mientras por el otro lado, en las sombras, hay mucha gente, demasiada gente, que no tiene ninguna posibilidad efectiva de expresarse de manera pacífica y eficaz en el actual sistema...que por tanto, tarde o temprano, deja de sentirse representada.
Me refiero en particular al feroz "modelo" social y económico que se nos ha impuesto como la única opción posible y en el cual la problemática política -que el sistema binominal, que no están todos los partidos representados, que los comunistas no están en el parlamento- es una ínfima parte del problema o quizá su manifestación... un problema que hunde sus raíces en la historia de Chile (lo que no impide que sea responsabilidad de esta generación el resolverlo) . Mientras el modelo se cae a pedazos encima de la gente que se encuentra al desamparo de sus consecuencias, un pequeño grupo de afortunados celebra con copas de champaña su exitoso pasar económico, su existencia exitosa y feliz...

Por supuesto que me parece una estupidez eso de andar disparando y tirando bombas molotov en cualquier parte, pero por otro lado no dejo de preguntarme si sólo siendo pacífico, ordenado y obediente, esas personas crecidas al amparo del desamparo obtendrán algo más que aspirinas de diverso tipo y tamaño, lo que es la enseñanza más brutal del actual sistema que nos rige.No pretendo fomentar la insurrección civil, pero es cierto que si la violencia social es un grito desesperado y brutal, pero grito al fin, una importante parte de nuestra gente está gritando contra el neoliberalismo que nos acompaña desde hace más de treinta años, contra la "obra" del régimen militar y su modelo socioeconómico, continuada y perfeccionada por la Concertación, que ha infiltrado todo, hasta la Iglesia -mi ejemplo favorito es la campaña del vuelto en los supermercados- y ha destruido hasta su médula todas las organizaciones sociales que podían ejercer una vocería pacífica y organizada respecto de las inquietudes sociales -sindicatos, centrales de trabajadores, partidos políticos realmente representativos, centros de madres (ja, que cualquier cosa sirve, digo yo)- . Tampoco tenemos líderes sociales realmente respetables... ¿Como responder ahora a cualquier llamado a ser pacíficos, a ser "democráticos", a ser "respetuosos", en este sistema?

Sigo creyendo firmemente
en la fuerza del espíritu, y por ello creo que responder a la opresión y a la pobreza con resentimiento y violencia es, aparte de una estupidez, una pérdida de tiempo y una manera fashion de proclamarnos víctimas y echarle la culpa al empedrado. Pero eso no justifica la propagación sin contrapeso, impulsada desde las más altas esferas, de un sistema inhumano y feroz, que produce un sordo y continuado daño social en la gente más vulnerable y menos favorecida...